Apología de la X (y dejémonos de tanta cruz)

Como cada año, no se ha hecho esperar la campaña de la Iglesia, animando a los contribuyentes a marcar la crucecita en su casilla del IRPF. Contribuyes a causas sociales, a difundir el Evangelio y a expandir la palabra de Dios. Con tales argumentos, parece difícil protestar en contra… Pero intentémoslo. Confieso que llevo años preguntándome bajo qué lógica un Estado aconfesional justifica la inclusión en su declaración de la renta de un desvío directo de impuestos para financiar una religión y su aparato. Argumentos de peso, no ecos del oscuro pasado que vivimos -pues todos sabemos que el franquismo tiene larga y siniestra sombra.

Investiguemos e intentemos ver los beneficios que la sociedad obtiene de la famosa Cruz. En primer lugar, ayudamos a financiar la organización estructural de la Iglesia Católica y a expandir su mensaje. Ahá. Para una joven atea como yo, es un motivo muy lógico para seguir marcando la casilla. Continua llegint